PILARES DE LA FE

descargaLa fe es un fundamento básico de la vida cristiana, sin el cual es imposible agradar a Dios o recibir algo de Él (He. 11:6).
Una vida de fe es esencial, porque en nuestra vida espiritual todo proviene de la fe. Además, hay muchos aspectos diferentes de la fe. Uno no puede decir simplemente: “tenga fe”, porque la fe tiene muchas facetas. El siguiente diagrama ilustra el papel de la fe, basándose en dos pasajes importantes de la Palabra de Dios: 2 Pedro 1:5-8 y Filemón 1:5-6.

PILARES DE LA FE

LA ADORACION SERIE COMPLETA

adoracion-a-dios-1El significado de la palabra griega en el Nuevo Testamento traducida más a menudo como “adoración” (proskuneo) es “postrarse delante” o “arrodillarse delante.” La adoración es una actitud del espíritu. Debido a que es una acción interna e individual, los cristianos adoran constantemente, los siete días de la semana. Cuando los cristianos se reúnen formalmente en el culto, el énfasis aún debe estar en adorar individualmente al Señor. Aún como parte de una congregación, cada participante debe estar consciente de que está adorando a Dios en un plano individual.

La naturaleza de la adoración cristiana es de adentro hacia afuera, y tiene dos cualidades igualmente importantes. Debemos adorar “en espíritu y en verdad” (Juan 4:23-24). Adorar en espíritu no tiene nada que ver con nuestra postura física. Tiene que ver con lo más hondo de nuestro ser y requiere varias cosas. Primero, debemos nacer de nuevo. Sin el Espíritu Santo habitando dentro de nosotros, no podemos responder a Dios en adoración, porque no lo conocemos. “”Nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Corintios 2:11). El Espíritu Santo dentro de nosotros es quien vigoriza la adoración, porque en esencia está glorificándose a Sí mismo, y toda verdadera adoración glorifica a Dios.

En segundo lugar, adorar en el espíritu requiere de una mente centrada en Dios y renovada por la verdad. Pablo nos exhorta a “presentar vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:1, 2). Sólo cuando nuestras mentes dejan de estar centradas en las cosas materiales para centrarse en Dios, podemos adorar en el espíritu. Distracciones de todo tipo pueden inundar nuestras mentes cuando tratamos de alabar y glorificar a Dios, dificultando nuestra verdadera adoración.

En tercer lugar, sólo podemos adorar en el espíritu si tenemos un corazón puro, abierto y arrepentido. Cuando el corazón del Rey David estaba lleno de culpa por su pecado con Betsabé (2 Samuel 11), se dio cuenta de que no podía adorar. Sentía que Dios estaba lejos de él, y “gemía todo el día,” sintiendo que la mano de Dios se agravaba sobre él (Salmo 32:3, 4). Pero cuando confesó su pecado, la comunión con Dios fue restaurada y le brotaban la adoración y la alabanza. Comprendió que “los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; el corazón contrito y humillado” (Salmo 51:17). La alabanza y la adoración a Dios no pueden provenir de corazones llenos de pecados inconfesos.

La segunda cualidad de la adoración verdadera es que es hecha “en verdad.” Toda adoración es una respuesta a la verdad, ¿y qué mejor medidor de la verdad que la Palabra de Dios? Jesús le dijo a Su Padre: “Tu palabra es verdad” (Juan 17:17). El Salmo 119 dice: “Tu ley es verdad” (v. 142) y “Tu palabra es verdad” (v. 160). Para adorar verdaderamente a Dios, debemos comprender quién es y lo que ha hecho, y el único sitio donde esto se ha revelado enteramente es en la Biblia. La adoración es una expresión de alabanza desde lo más hondo de nuestros corazones a un Dios que es comprendido a través de Su Palabra. Si no tenemos la verdad de la Biblia, no conocemos a Dios y no podemos adorar verdaderamente.

Debido a que las acciones externas son secundarias en la adoración cristiana, no existe ninguna regla con respecto a si debemos sentarnos, pararnos, postrarnos, estar en silencio, o cantar alabanzas estentóreamente cuando adoramos corporativamente. Estas cosas deben decidirse basándose en la naturaleza de la congregación. Lo más importante es que adoremos a Dios en espíritu (en nuestros corazones) y en verdad (en nuestras mentes).

LA ADORACIÒN SERIE COMPLETA

COMO EJERCER LA VERDADERA AUTORIDAD

Qué el líder comprenda el valor de vivir bajo Autoridad para poder ejercer la Autoridad.  Qué el participante pueda facilidad tanto los principios bíblicos de autoridad espiritual, como la termonología, la naturaleza, la limitaciones y el propósito de la Autoridad Espiritual y las incorpore en su vida personal y ministerio.

El propósito de Dios siempre ha sido que el hombre ejerza autoridad como puede ser observado en el mandato que él dio a la humanidad acerca de gobernar el mundo en Génesis 1:28.
Como toda autoridad es delegada, la autoridad solo puede ser usada por aquellos quienes mantienen una relación obediente con la fuente de el Poder.  Luc 7:8.   La verdadera autoridad es de origen espiritual.  Esa autoridad procede del espíritu de aquel que ejerce la autoridad e impacta sobre las personas sobre quién ejerce la autoridad.
Cuando aquellos que ejercen autoridad no están viviendo en obediencia a su más alta autoridad – Qué ocurre?.  En ese caso ellos no tienen autoridad, sino Poder en su voluntad, Presión emocional o argumentos de fuerza.  Todo esto ya no viene del espíritu, sino del alma y por ello solo tocan el alma de  sus seguidores y por ellos estos pueden responder con resentimientos o amargura y se abrirán al conflicto.

SETENTA VECES SIETE ¿CUANTAS VECES HAY QUE PERDONAR?

MATEO 18. 21Entonces Pedro, llegándose á él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? ¿Hasta siete? 22Jesús le dice: No te digo hasta siete, más aun hasta setenta veces siete.

La pregunta de Pedro vuelve a los versículos 15-20, donde Jesús da un detallado procedimiento para efectuar la reconciliación cuando un cristiano o cristiana peca. Pedro está enunciando un asunto práctico: ¿Qué tan lejos deben ir los discípulos con respecto al perdón?

“Señor, ¿cuántas veces perdonaré á mi hermano…?” (griego = ho adelphos mou, literalmente “mi hermano”). En muchos otros lados, Jesús lidia con las relaciones fuera de la iglesia (“Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos” 5:44), pero en este pasaje trata sobre perdonar a nuestros hermanos y hermanas cristianos.

En la versión de Lucas de esta historia, Jesús dice, “Si pecare contra ti tu hermano, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.  Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día se volviere á ti, diciendo, pésame, perdónale.” (Lucas 17:3-4). En esa versión el perdón es condicional al arrepentimiento. En la versión de Mateo, Jesús no menciona el arrepentimiento. Sin embargo, los versículos 15-20 claramente requieren el arrepentimiento y un cambio en la conducta si el pecador ha de continuar en la iglesia, y la parábola que Jesús usa para ilustrar el perdón (versículos 23-35) es una historia de dos deudores cuya súplica por misericordia constituye un tipo de arrepentimiento. Es justo decir que aquí estamos lidiando con un pecador arrepentido.

En vez de escuchar la respuesta de Jesús, Pedro propone la suya: “¿Hasta siete?” Siete veces es algo generoso. La norma rabínica era tres, basados en Amós 1-2: “Por tres pecados de Damasco, y por el cuarto, no desviaré su castigo,” una frase repetida varias veces en esos dos capítulos. La idea es que Dios perdona tres pecados y castiga el cuarto. Pedro siente que Jesús quiere que sus discípulos vayan todavía más allá de eso, así que lo eleva al doble y una más para tener una buena medida.

El siete también es un numero santo para el pueblo judío que simboliza “la perfección, totalidad, abundancia, descanso, y completamiento” (Lockyer, 968). Tiene asomos de infinitud; por ejemplo, los siete días de la semana constituyen un ciclo interminable; así que la propuesta de Pedro puede ser todavía más generosa de lo que puede parecer a primera vista.

La respuesta de Jesús demuele la cuidadosa construcción de Pedro. “No te digo hasta siete, más aun hasta setenta veces siete.”  El griego, hebdomekontakis hepta es ambiguo, y puede significar setenta y siete o setenta veces siete. Sin hacer caso de esto, Jesús no nos está invitando a llevar cuidadosos registros de las veces que perdonamos, sino que está colocando una norma que hace que llevar esos registros sea poco práctico. Jesús no nos está dando una lección de matemáticas, sino una lección sobre la gracia. ¿Quién puede perdonar setenta veces siete –o incluso setenta y siete veces— y llevando un registro de ello? ¿Quién puede perdonar tan habitualmente sin convertirse en una persona perdonadora? ¿Quién puede olvidar el pecado de la otra persona mientras pone marcas de gis (tiza) en la pared? Llevar un registro no es perdonar, sino más bien ir marcando el camino hasta el día en que podamos tomar venganza. El motivo de llevar un registro no es la reconciliación, sino el desquite, las represalias. Ir llevando un registro del perdón otorgado es como ser un banquero tramposo cuyo motivo es ir haciendo el registro de las deudas hasta que ya no se pueda pagar la hipoteca. Jesús propone algo completamente diferente. “Setenta veces siete es cuatro cientos noventa veces: ‘podemos hacer esa multiplicación en nuestra cabeza’. Pero (lo que Jesús propone) es aritmética celestial: ‘Debemos hacerlo en nuestros corazones’” (Buttrick, 475).

El numero siete y setenta y siete pueden tener sus raíces en Génesis 4.  Ahí Dios pronuncia un castigo septuplicado para cualquiera que mate a Caín (v. 15), y Lamec lo extiende hasta setenta veces siete para cualquiera que quiera matarlo a él (v. 24). Si los números siete y setenta y siete en Mateo 18 verdaderamente se derivan de Génesis 4, estos proveen un giro irónico. En Génesis, los números se refieren a la venganza. En Mateo, se refieren al perdón.

Los problemas que surgen por la respuesta de Jesús son serios y numerosos. ¿Acaso Jesús requiere que nos coloquemos completamente a la merced de un pecador no amoroso y que no se arrepiente? ¿Acaso él elimina las soluciones de “amor duro” para problemas de alcoholismo, adicción y abuso? ¿Acaso requiere un tipo de pasividad que nos haga un blanco fácil para personas sin escrúpulos? Encontramos la respuesta a estas preguntas en los versículos 15-20, donde Jesús bosqueja un proceso riguroso para lidiar con un hermano o hermana que no se quiera arrepentir: un proceso que puede llegar hasta la expulsión. Jesús claramente intenta que tomemos en serio los problemas serios y que tomemos acciones correctivas fuertes donde se necesite. La meta de los versículos 15-20 es la disciplina (y con esperanza la restauración) del pecador o pecadora que no se ha arrepentido. La meta de los versículos 21-35 es el perdón del pecador arrepentido.

Setenta veces siete es una colección de historias auténticas de hombres y mujeres como usted y yo, gente afectada por el racismo, la infidelidad matrimonial, la represión política, la brutalidad policial, el sufrimiento de la guerra, la muerte violenta de un ser querido. No se trata de una discusión abstracta o teórica. Al leer estos relatos, entramos en la vida de personas que han sufrido y han sabido perdonar (y de las que no han perdonado), de personas que descubrieron que el perdón tiene el poder de sanar aún las más profundas heridas (y de las que continúan en búsqueda de reconciliación).

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LIBRO: SETENTA VECES SIETE

 

UNA VIDA CON PROPÓSITO

Este libro está dedicado a ti.
Antes que nacieras, Dios planeó este momento en tu vida. No es casualidad que sostengas este libro.
Dios desea que descubras la vida que creó para que vivas aquí en la tierra y por la eternidad.
Por medio de Cristo, Dios nos había elegido desde un principio para que fuéramos suyos y recibiéramos todo lo que él había prometido.
Así lo había decidido Dios,quien siempre lleva a cabo sus planes.

 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad.
Efesios 1:11 (BLS)

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UNA VIDA CON PROPOSITO.

LOS SALMOS

Los salmos (en hebreo תְּהִילִים, Tehilim, “Alabanzas”) son un conjunto de cinco libros de poesía religiosa hebrea que forma parte del Tanaj judío y del Antiguo Testamento cristiano. Está incluido entre los llamados Libros Sapienciales. También se le conoce como Alabanzas o Salterio. Suele encontrarse entre los libros de Job y Proverbios.

El libro de salmos se compone, en realidad, de 5 colecciones de cánticos que el antiguo pueblo de Israel empleaba en su adoración. Gran parte de éstos están encabezados por anotaciones referidas al autor, su forma o el contexto en el que se escribieron (los llamados “títulos”). Muchos de ellos emplean un orden alfabético. Las subdivisiones serían las siguientes, separadas cada parte por una doxología:

  • Salmos 1 al 41
  • Salmos 42 al 72
  • Salmos 73 al 89
  • Salmos 90 a 106
  • Salmos 107 a 150

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EL TESORO DE DAVID, Charles Spurgeon.

NUEVO DICCIONARIO DE RELIGIONES, DENOMINACIONES Y SECTAS

Una secta es el conjunto de seguidores de una doctrina religiosa o ideológica concreta. El término se usaba originalmente solo para aludir a partidos o comunidades filosóficas, religiosas o políticas que a través de sus enseñanzas o ritos se diferenciaban entre sí. Posteriormente adopta el sentido secundario de “herejía”, o creencia y grupo disidente que se separa de su fuente original, casi siempre con connotaciones negativas.1

Charles S. Braden da esta definicion precisa: “Una secta, como yo la defino, es cualquier grupo religioso que difiere significativamente en uno o mas respectos en cuanto a la creencia y practica de esos grupos religiosos que son considerados como expresiones normativas de la religion en nuestra cultura total”.2

Desde el punto de vista sociológico, es un grupo de personas con afinidades comunes (culturales, religiosas, políticas, esotéricas, etcétera). Como ya se ha señalado, una de las posibles acepciones del término tiene connotaciones negativas,3 por lo que se ha sugerido el concepto de “sectas destructivas”.

En cuanto a secta religiosa, Max Weber y su colega el historiador de la religión Ernst Troeltsch la definen como: “Una secta es una agrupación de creyentes comprometidos más pequeña y menos organizada, que generalmente se constituye para contestar a una Iglesia, como hicieron los calvinistas o los metodistas. Las sectas son, comparativamente, más pequeñas; suelen aspirar a descubrir y seguir el camino verdadero, y tienden a retirarse de la sociedad circundante en comunidades propias. Los miembros de las sectas consideran corruptas las iglesias establecidas. La mayoría tiene pocos o ningún funcionario y todos los miembros participan en pie de igualdad. Dentro de las sectas nace una reducida proporción de personas y, más bien, la mayoría se une activamente a ellas para fomentar sus creencias.” (Anthony Giddens-Sociología).

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NUEVO DICCIONARIO DE RELIGIONES, DENOMINACIONES Y SECTAS.

EL ESPÍRITU SANTO Y EL MATRIMONIO

Del bendito Espíritu podemos esperar según el nuevo testamento por lo menos dos cosas: Dones y Frutos.

El apóstol Pablo, al exponer en su Epístola a los Gálatas la temática de la libertad del cristiano, y la naturaleza de su nueva vida, usa la expresión «fruto del Espíritu» (en singular) en contraposición a «las obras de la carne» (Gá. 5:16-25). Para el apóstol «el fruto del Espíritu es…», aplicando así el principio de que el árbol bueno produce buen fruto. El Espíritu Santo es la energía personal en el cristiano que activa su nueva vida por la que puede producir el fruto multiforme de Gá. 5:22, 23, «amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza». Este fruto pone de manifiesto la abundancia de la savia que pone el Espíritu de Dios en la vida regenerada. La fe, que arraiga firmemente la nueva planta en el terreno abonado y sembrado por la Palabra, permite que la vida la anime (Phi_1:11; Eph_5:9; Col_1:10; Jam_3:18).

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EL ESPÍRITU SANTO Y EL MATRIMONIO

 

ESPIRITU DE ABSALÓN

Básicamente, hay 12 etapas por las que atraviesan las personas que se ven influenciadas por el espíritu de Absalón, o rebelión y deslealtad.

Si no se trata, la deslealtad se externderá a toda la congregación, provocando divisiones en la iglesia o que se vayan muchos de los santos que se vieron afectados por la situación.
1.    Un espíritu independiente – Emerge una actitud de independencia cuando la persona ya no desea servir al liderazgo sino busca reconocimiento y reputación.

2.    Auto-promoción – La persona hará “maniobras” para obtener la alabanza de los hombres. En 2 Samuel 15, Absalón se robó el corazón de la gente.

3.    Orgullo espiritual – Al reconocerlo y alabarlo la gente, la persona engañada comenzará a creer que él/ella es más espiritual que los líderes.

4.    Un espíritu ofendido – La persona influenciada por Absalón cae en tener un espíritu ofendido por causa de orgullo espiritual. Cuando el liderazgo no promueve sus ideas y talentos como quisiera, se ofende fuertemente. A menudo buscará que otros estén de acuerdo consigo en estar ofendida.

5.    Un espíritu crítico – Cuestiona casi todas las decisiones de los líderes y las subestima ante la gente. Tristemente, con este espíritu crítico, la persona Absalón ya no podrá recibir alimento espiritual ni dirección del liderazgo.

6.    Un espíritu competitivo – La persona Absalón se ve a sí misma en competencia con el liderazgo de la Iglesia y comienza a distorsionar y a representar mal las decisiones y directrices que dan los líderes.

7.    Siembran contienda y división – La persona Absalón le llevará sus ofensas a muchas personas en la iglesia y contagiará su descontento por varios medios.

8.    Acusar al liderazgo – La persona Absalón alimenta a sus seguidores con su espíritu crítico y “busca-faltas”. Convertirá cosas sin importancia, generalmente no relacionadas con las cualidades espirituales de Dios, en grandes temas, tal como qué tipo de carro conduce el pastor, cuánto se tarda en pedir la ofrenda, etc.

9.    Abierta deslealtad y división – La persona Absalón siente que muchos le siguen, así que osadamente saca su deslealtad en público. Es en este punto que los líderes se percatan de esta astilla descontenta en el grupo. Ahora, la gente se ve forzada a elegir entre los líderes de la iglesia y la persona Absalón que los ha engañado.

10.    Una osada conspiración – La persona Absalón justifica su conspiración ante todos al dirigir la atención de todos a los asuntos sin importancia en que ha hallado faltas en el liderazgo. (Generalmente, la persona Absalón no tiene acusaciones legítimas como la predicación de doctrinas falsas o un pecado descarado de parte de los pastores.)

11.    Una división en la iglesia – La persona Absalón guía a un ingenuo grupo de la congregación hacia el nacimiento de una nueva iglesia o ministerio. Declara una nueva visión.

12.    El juicio de Dios sobre la Iglesia rebelde – La Escritura nos dice, “si la raíz es santa, también lo son las ramas”, que es igual que decir que “si la raíz es mala, también lo son las ramas” y cada iglesia o ministerio que es dado a luz por un espíritu de Absalón estará lleno de rebelión, deslealtad y continuas divisiones en la iglesia.

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ESPIRITU DE ABSALÓN

4 CLAVES PARA OIR LA VOZ DE DIOS

La época en la que vivimos está tan íntimamente ligada al racionalismo y el pensamiento analítico y cognoscitivo, que casi nos burlamos cuando escuchamos a alguien decir que es capaz de oír la voz de Dios; sin embargo, no nos mofamos, debido a varias razones. Primero, los hombres y mujeres en toda la Biblia escucharon la voz de Dios, y también hay algunos hombres y mujeres eficaces y con una gran reputación que viven hoy en día y que demuestran que escuchan la voz de Dios.

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4 CLAVES PARA OIR LA VOZ DE DIOS.